jueves, 26 de abril de 2012

OPERACION BIKINI Y DIETAS MILAGRO


Al acercase la primavera y el verano comienzan a aparecer en revistas y medios de comunicación, dietas y productos presentados como soluciones milagrosas ante los kilos de más. Llaman la atención pues el reclamo empleado es que el uso de un cierto producto dietético, o de la dieta, no conllevan ni esfuerzo, ni sacrificios, ni hambre… y que la pérdida de peso prometida es rápida.

Estas falsas promesas son vendidas con un descarado ánimo de lucro sin escrúpulos y para nada conduce a una reeducación en hábitos alimentarios y estilos de vida saludables. No son compatibles con la salud.



Desde el punto de vista de la nutrición no existe un equilibrio ni una variedad alimentaria que nos garantice los nutrientes que necesitamos. A menudo no se llega a alcanzar ni la energía suficiente para perder peso de modo saludable y en consecuencia ni los nutrientes energéticos ni los no energéticos están garantizados. Si ocurre la pérdida de peso, ésta puede estar causada por mecanismos compensatorios que originan una pérdida de masa muscular y agua, que no interesa a la salud. Un profesional acreditado para ello en nuestro país, no confecciona para sus pacientes un tratamiento dietético-nutricional que le haga perder la salud, a la par que los kilos.



Estas dietas producen situaciones de riesgo real para la salud como:

* Un mayor efecto rebote o yo-yó pues el ayuno  desordenado y desmedido
produce una disminución en el gasto energético del organismo que trata
de protegerse ante estas situaciones que le sobrevienen.

* Riesgo de complicaciones metabólicas, como hipoglucemias,
enfermedades tiroideas…

* Descompensaciones nutricionales por déficit o exceso de proteínas,
grasas, vitaminas y minerales.

* Pueden ser el punto de arranque para trastornos del comportamiento
alimentario como anorexia y bulimia.

¿Son la desesperación y el desconocimiento de los pacientes tan grandes que “todo vale”? ¿Es el ánimo de lucro tan repugnante que “no importa el paciente”? 
Pues desde aquí reivindico para perder peso, si se necesita, la dieta hipocalórica variada, equilibrada, sabrosa, divertida, placentera, que mantiene la salud, se adapta a nuestro estilo de vida y que es realista con nuestras necesidades y objetivos.
Es muy importante que se mantenga el reparto equilibrado de nutrientes aportados por los distintos grupos de alimentos, y por tanto, ofreciendo una gran variedad de los mismos en una dieta planificada para perder peso. Sólo un profesional con experiencia clínica, formación científica y universitaria, puede prescribir una dieta adecuada para tratar la obesidad a corto, medio y largo plazo, así como prevenir la aparición de efectos secundarios o enfermedades asociadas. 


Ejemplos de “Dietas Milagro” y sencilla clasificación como nos indica la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición:
1. Dietas excluyentes que ensalzan un nutriente en detrimento de otros. El resultado son dietas:
  • Ricas en hidratos de carbono, sin lípidos ni proteínas, como la del Dr. Prittikin y la dieta del Dr. Haas.
  • Ricas en proteínas, sin hidratos de carbono: de Scardale, de los Astronautas, de Hollywood y la dieta de la Proteína Líquida. En este grupo también se incluiría
  • la Dukan. Producen una sobrecarga renal y hepática muy importante.
  • Ricas en grasa o dietas cetogénicas: de Atkins, de Lutz. Muy peligrosas para la salud, y producen graves alteraciones en el metabolismo (acidosis, cetosis, aumento de colesterol sanguíneo, etc.).
2. Dietas disociadas que establecen que los alimentos “no engordan” sino que esto ocurre sólo al consumirse según determinadas combinaciones. No limitan la ingesta de alimentos energéticos, ni educa en su uso en la dieta. Así están incluidos en este tipo la dieta de Hay o Disociada, el régimen de Shelton, la dieta Hollywood, dieta de Montignac, Antidieta, etc.
3. Dietas hipocalóricas desequilibradas que son monótonas, con déficit en nutrientes, con una disminución drástica de la ingesta energética que provoca en el organismo una disminución del gasto energético por adaptación metabólica y un tremendo efecto rebote al finalizarlas. Algunos ejemplos son la dieta de la Clínica Mayo, dieta “toma la mitad”, “Gourmet”, dieta Cero.

Algunos indicativos de que nuestra dieta no es un “milagro” sino fruto del trabajo del profesional experto que cuida de nuestra salud:
El especialista al que he acudido en consulta me ha preparado un plan dietético nutricional en el que se cumplen sistemáticamente estos principios:
·        Tomo todos los grupos de alimentos, cada uno en un porcentaje en equilibrio. Mis alimentos, los platos y su forma de prepararlos son variados.

·        No se me ha excluido ningún alimento por criterios que dicotomizan en “buenos- malos” o “engordan-adelgazan”. No se ha prohibido, no se han resaltado mezclas o separaciones de alimentos con criterios de “engordar-adelgazar”.

·        No aparecen síntomas como cansancio, fatiga, debilidad, mareos, caída de pelo, fragilidad en uñas, nauseas matutinas, mal sabor de boca, mal aliento, inapetencia, mucha sed, no me siento triste, deprimida o apática.

·        Mi dieta tiene las suficientes calorías para perder entre 500-1000 gramos de peso procedente de masa grasa, semanalmente, y me siento sana y fuerte.

·        El ejercicio físico me ayuda a tonificar los músculos, y por eso me lo ha recomendado mi especialista.