Nutrisana Educación os desea una feliz Navidad junto a vuestras
familias, amigos y personas queridas. Que el nuevo año 2014 venga
cargado de salud, trabajo, amor e ilusión.
Estamos en temporada de fresas y
fresones así que vamos a provechar sus nutrientes para beneficiar nuestra salud
y de paso disfrutar un plato rico y barato.
La cantidad de vitamina C, E y
antociananos nos recuerdan el poder antioxidante de esta fruta. Nos ayuda
frente a los radicales libre y los daños que ocasionan sobre nuestras células. Además
de ayudarnos frente al envejecimiento de la piel, infecciones, estrés… hay
evidencias científicas que relacionan el papel protector que ejercen sobre la
salud de nuestro sistema cardiovascular.
La vitamina C es una ayuda en la
absorción del hierro, de modo que es útil usar frutas frescas que la contengan
para mejorar los niveles de hierro en sangre. Eso sí, al ser una vitamina que
se destruye fácilmente, hay que procurar que no pase demasiado tiempo desde que
la preparamos el plato con los alimentos que la contienen hasta que nos lo
comemos.
En concreto hay ciertas situaciones
fisiológicas, como embarazo o lactancia, en las que disfrutar de las fresas es
un placer de lo más sano y recomendable.
Este gazpacho con fresas contiene una
cantidad destacable de fibra que ayuda frente al estreñimiento, a regular las
cifras de colesterol o la glucemia y a evitar lesiones en las células del
colon.
Algo que muchas personas desconocen es
que en las fresas también hay folatos, vitamina B9, ácido fólico
necesario para la buena formación de células sanguíneas en el feto, para evitar
la espina bífida y el desarrollo del sistema nervioso.
Además en estudios
recientes parece que a mayor cantidad de folato en plasma mayor protección para
nuestros vasos sanguíneos y corazón.
Es rica en potasio con lo que ayuda a controlar las cifras
de tensión arterial. Pero las personas que sufran problemas renales que
precisen de control en la cantidad de potasio deberán tenerlo en cuenta.
Tienen una gran cantidad de agua de modo que ayudarán a
eliminar líquido lo cual es positivo en casos de gota.
Por todas estas saludables razones y siendo fruta de
temporada, os propongo este gazpacho de fresas.
Ingredientes:
1,1 kilo de tomates maduros
900 gramos de fresas
100 g. de pimiento rojo
1 diente de ajo,
1 cucharadita de azúcar
sal yodada (una pizca)
70 g. de buen pan del día
anterior
50 g de aceite oliva virgen extra
20 de buen vinagre
Elaboración
Como cualquier otro gazpacho.
Poned los ingredientes poco a
poco y triturad. ¡¡Listo!!!
Espero os guste. Hay otras formas
de hacerlo, con cebolla, pepino etc... a mí me gusta así…
Lo primero que hay que saber es
que en nuestro cuerpo hay unas moléculas llamadas purinas, implicadas en múltiples rutas bioquímicas, y necesarias
para mantener la vida puesto que forman parte de la estructura básica de nuestro
ADN y ARN.
Las purinas van a proceder de la
síntesis o reutilización endógena,
que nuestro propio cuerpo es capaz de realizar (cuantitativamente más
importante), o bien ser de origen exógeno,
por proceder de los alimentos que
consumimos al ser éstos ricos en ellas.
Cuando usamos metabólicamente
las purinas, al final aparece una sustancia química: el ácido úrico. Como todos usamos purinas, todos vamos a fabricar pequeñas
cantidades de ácido úrico que eliminamos por orina, el problema es cuando se
elevan las cifras en sangre del rango considerado como normal: hiperuricemia (7mg/dl.
en el hombre;6 mg/dl. en la mujer).
La hiperuricemia es una
enfermedad metabólica que se manifiesta
en forma de gota, litiasis urinarias, nefropatías o incluso pueden ser
asintomáticas.
La gota es un trastorno en el
metabolismo de las purinas, hay hiperuricemia, y se forman unas sales de urato
de sodio que se depositan en las articulaciones (gota articular), en órganos
internos (gota visceral) o incluso en las vías urinarias (litiasis úricas). Aproximadamente
una de cada cinco personas con hiperuricemia, terminan desarrollando gota. En la gota crónica, el depósito
de uratos llamado “tofo gotoso”, se aprecia en el pabellón auricular. Pero
quizás es más conocido por todos, es el depósito en la articulación metatarso-falángica
del primer dedo del pie.
El síntoma principal es el
dolor, que si es agudo e intenso se llama ataque de gota, y si es en el dedo
del pie, ataque de podagra.
Y ahora es cuando entra en juego
la fruta de temporada, la cereza. Resulta
que esta fruta es muy rica en antocianinas que disminuyen los niveles de ácido úrico en la sangre.
Además esta sustancia antioxidante, unida al ácido elágico y a la
quercitina (que también posee), disminuye el dolor y la inflamación. Además también tienen vitamina
B9 o sea ácido fólico, que
frena la acción de la encima responsable de que las purinas pasen a ácido
úrico, la xantina oxidasa.
Además, desde el punto de vista nutricional hemos de:
1º Entender que
es necesario que un médico lo diagnostique y prescriba un tratamiento
farmacológico, que seguiremos según las pautas de este especialista.
2º Excluiremos de nuestra dieta, alimentos ricos en purinas: vísceras, mariscos, extractos de carne
(como las pastillas de caldo de carne), pescados en conserva (latas de bonito,
atún, anchoas, …), pescados grasos ó azules (sardinas, caballa, boquerones,
bonito,…), grasas animales (manteca, sebo, tocino…), alcohol (en especial la
cerveza) y refrescos o dulces con fructosa.
3º Perder peso, controlado por un
especialista, ya que dietas muy restrictivas o periodos de ayuno, pueden
desencadenar un ataque… En esta dieta se pueden incluir con moderación, carnes magras, pescados poco grasos ó
blancos. No nos van a producir tampoco elevación de ácido úrico, huevos, lácteos
(queso, leche, yogures, …), aceites vegetales (oliva, girasol, maíz, soja...),
margarina, mantequilla, cereales, pasta, arroz, pan, verduras y frutas, infusiones, chocolate, té y café ( a pesar de que sus estructuras químicas sean similares a las
de las purinas), zumos y refrescos sin fructosa.
4º Es importante aumentar el consumo de alimentos que nos ayudan a eliminar el
ácido úrico de nuestro organismo, ya sea por su capacidad diurética o por sus
nutrientes (vitamina C, acido fólico, sustancias antioxidantes, alcalinizantes,
antiinflamatorias…). Es el caso del agua, de las frutas y las verduras. Son muy
recomendables, además de las cerezas, fresas, naranjas, manzanas, limón, kiwi, uvas, brócoli, apio,
tomate, … e infusiones de té.
Frente al ataque de gota sólo cabe
calmar el dolor, pero antes de su llegada… se puede prevenir mediante una buena alimentación y usando frutas, como las ricas
cerezas, ahora mismo en temporada.